Este es un punto fundamental, a tener en cuenta, cuando se piensa en vivir de una manera distinta y puede ser uno de los mayores limitantes a la hora de tomar la decisión de hacer el cambio.
En cualquier situación, se debería reflexionar sobre qué es lo que estamos haciendo y para qué. Así mismo, si lo que creemos o pensamos es de nuestra "cosecha" o simplemente hacemos lo mismo que hacen los demás y que es lo que frecuentemente nos presentan, como ideal, en los medios de comunicación y los estándares que establece la sociedad actual.
Nos han contado que la educación y el conocimiento estaban limitados a los nobles y la realeza, pues eran los encargados de liderar y llevar a sus pueblos de la mejor manera posible. Entonces, los hijos de los reyes y de los nobles eran instruidos por verdaderos sabios, hombres no solo de un amplio conocimiento, sino de elevadas virtudes, pues se pretendía, no solamente, que los futuros gobernantes tuvieran sabiduría en diferentes aspectos, sino que fueran personas integras, con elevados valores éticos y morales. En pocas palabras, grandes seres humanos.
Siendo este el precedente, ¿Estamos logrando ese propósito enviando a nuestros hijos al colegio y la universidad? ¿Reciben en realidad una elevada educación y regresan al hogar convertidos en grandes seres humanos? ¿Se les inculcan verdaderos valores o por el contrario, adicionalmente a que cada vez la calidad de la educación es más deficiente, se les fomentan ideas y actitudes contrarias a lo que queremos para ellos y es lo correcto?
¿Es la educación actual la adecuada, para los cambios que se avecinan, debidos a la cuarta revolución industrial (Robótica e Inteligencia Artificial)?
¿Son los costos de la educación parte de lo que nos obliga a trabajar a ambos padres y que impide, en buena medida, que podamos llevar nuestro paso por este mundo, de una forma diferente?
Las inquietudes son muchas, sin embargo, no se deben dejar por fuera las siguientes: ¿Se desperdicia tiempo aprendiendo cosas que nos son prácticas para la vida real? ¿Se consigue uno de los objetivos, fundamentales para el estudiante, que es que conozca sus habilidades, sepa para qué es bueno y se le aliente y apoye para que las desarrolle? y la última, pero no por eso menos importante, ¿La educación convencional forma fuertes vínculos entre padres e hijos y hace que la familia sea unida y colaborativa?
Si lo planteado en la columna anterior resuena con tu manera de pensar, hay una solución, el homeschooling o educación en casa.
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